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Full text of "Damaso Antonio Larranaga 1816 Oracion Inaugural"

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ORACION 


INAUGUiíAL 

QUE y 

EN LA APERTURA. 

DELA 

BIBLIOTECA PUBLICA,., 

i 

DE MONTEVIDEO, 

« 

C E L E B U A D’A 

E'N: SU6 FIE-ST AS MAYAS 
• DE 1816 , 

Ó 

^ DIXO 

D. A. l.. DIRECTOR 

ÉSTE. establecimiento. 






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Mtnsis iste vohis principium menshm^ 
prhnus erit iii inensibus aiini Exod 12. 2. 



V 


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C3) 

ORACION 

INAUGURA I- 

MAVO MES DE AMERIC A\\\ QUE 
tus días jamas se borren de nuestra nienio^ 
ria^ que brilltii entre todos los días det 
año , que se distingan de todas las estado^, 
nes , // que sean para nosotros el priiicd 
pió' de los años q de los nieses^* ^ 

MAYO! MES DE FELIZ AUSPICIO 

para la América, tú en el antiguo Coniinente formas 
una parte principal de la florida Primavera, y en este 
otra del fructífero Oroño: alia Flora se viste y ador- 
na sil cnbe’/a con graciosas giiirnuidas de hermosas y fra- 
gantes flores , y acá Ceres cinc sus sienes con pámpanos, 
racimos y espigas de sazonados friitos.y iVlayo ! mes por 
lo regular sereno y placentero , en que Eolo tiene aun 
encadenados los vientos en su horrísona y cavernosa boca, 
cuyo aliento enfurece las olas, sumerge las naves, arranca 
los árboles, y obscurece el firmamento; en que Júpiter 
entretenido con las delicias de Flora y de Ceres, y embria- 
gado con el mágico néctar que Baco acaba de e;cpri- 
inir de su abundante vendimia , suspende el rayo y el 
trueno con que hiere y aturde á estos míseros morrales. 
MAYO! mes en que bjxo un clima benigno, y un cielo 
alegre ya Febo no nos sofoca con sus arriitiires rayos, y 
cubriéndose los campos con un agradable verdor, nes 


convida á todoi á participar de sus inocentes recreos* 
ni-s eo que muísrrosv labradores i:ws dctíocupados lespiraa 
de sus afanas , gozosos di'£ru.ída de sy cosecii¿} , áriian la 
sociedad, nos obsequian generosos con ks dones de la 
naturaleza, y no les soinuís can iiiiuorlunos ccího en otras 
estaciones. MAVO! mes en que aun hasta la misma Re* 
lion roma parce en su alegría con los repcCidos cánticos y 
aleluyas del tiempo pasqu l. 

Pero ¿el hombre este ser capriciioso , este rival y 
eterno enemigo de la naturaleza, que cad no hace otra 
cosa, sino destruirla, este ser que ton tanta viuleacia se 
sugeta á la Religión , no tiene por lo mismo sentimientos 
contrarios, y flo reserva su alegría para ottas estacitme'? 
No, amados Compatriotas. Por una excepción que pocas 
Veces se verifica, están felizmente acjrdcs la Religión, 
la naturaleza y el hombre ; pues Mayo es tdUibien un 
mes de prefcrciicia para todos los pueblo, y uacones, 
celebrando *en él desde una remota antigüedad con públi^ 
eos regocijos acontecimieiuos muy memorables. 

Las Raleadas de Mayo son famosas en Ja iiistoría 
i^mana , porque en ellas se celebraban las FIESTAS- 
MAYAS con cal entusiasmo y exceso que por vanas ve- 
ces fueron prohibidas por sus cmperadores./Convcnian 
estas fiestas con las Floriales , consagtadas á la diosa Ma*. 
ya, que algún tiempo se venero en Grecia, Roma, y 
éspaña. Aun quedan, según dice Teireros, vesi-gíos de 
esto en li Península por la costumbre que tienen algunas, 
de sus provincias , de vestir todos los años de gala una. 
riiria á q lien llaman Maya , obedeciéndola Gs demas co- 
mo á su reyna y señora. Pero ¿ que pueblo no celebra, 
á Maya, no siendo otra cosa que miet.tra madre común, 
ia tierra ó naturaleza? MAYO era el nie> de los que- 
noi g bernaban, como j mío de loa jóvenes que milita- 
bao 1 Majus á rnajoribas ^ Junius á juiiioribus. Fn nempo» 
de los Deceniyiros era tan celebre Mayo , que dispusieron 
H^ue por él se pri.ncipiase el año. 

,PefO acsrcándoaos ú nuestro tiempo yo observo quC/ 



Grati Brcir«r»;a* fnenra seis üesífcs eí\- tút nks, entre. 
laí la fnínor*c! r.'jífanuKÍcii dt Carlos II el riiy co el Mayo 


,:t‘ 1660. l.j í‘»anaa en su íevoJuci'>n (onr:J:ia t n Mis . 

nales, fO>'.>u tnio de sus días mas d ct de .(Vlayo ; 

: 1789 en que hi/ü sn solemne piotedon á X^eisíilcs , y 
ü 5 en (H!c 1 i/o su ype«Lura cic lor. EstndfS GencrídíS.. ) 
Ca* bsuoiia íccueidj (.(mi tiuusiasino ei dos de iVIoVO | 
de loCo en que l*i/o resrUji per toda la Península el / 
g'iio saí^rcHÍo oe su hbefi'ad é independencia: grito cii^o í 
C'O se .ie>:ó feuiir en ésras traniiudas riveras c‘ei cat:da- 
loso Aigciitmo, y rctuuib ndo en las caveiijas abisiriosas 
de e‘;as n aras enoimes de los Andes, que corren de Polo 
a Polo , se inllamó y esfrciueció toda la Ainérita con in« 
ceadics y sai udiníieiUos mas generales, qiit los que sufre 
de sus (SpíintOíOs e innuirjerables volcanes y de 5 iis repe- 
lidos y casi coiuimios terremotos. Nuestros htnnknos 
también de Norre-An,ciii;a sancianaroti su íederacicn 
el £o de Mayo de 1777. 

Y paití vesotras Provincias Unidas del Rio de 
pista , ¿ha sido acaso Mayo nienos felíc V Díganlo Jas íiestas 
presentes púbütcs regocijos, en que lianspoi fados de 
a-egria cdeb.ais el VtliS'TE Y ChXCO DE MA\ 0 ^ 
de idip en' que la Amciica dei Siid se glciia Iiaber pro- 
clamado sus derechos. Celébrese en horabuena; pero fal- 
taba en el concepio de algunos pata vo^otics, dignos 
ORIENTALES , im acontecimiento mas memórale para 
acabaros de decir á la celebración de un dia tan plausible 
en todas estas provincia?. No sé que choque ó divergen-^ 
cía de opiniones notaba en vosotics á cerca de esta gran 
dia. Hay quien con im ojo de indignación miraba el 
i>£int€ ij chico de Mayo ^ como un dia de la usurpación 
de vutstia glotia. ¿Qué se ha hecho, decían, en est# 
dia que ya anticipaoair.eme no lo había hecho ésta ilustre 
ciudad el 21 de septiembre de j8c 8? Montevideo fué 
d primer pueblo de Ja América dcl Suel que proclamó 
sus derechos, formó su junta y se puso al nivel de todos » 
los pueblos de Europa* Esio decían unos, no sé, si líe- 


C6) 


vados d'í.nflü noble e:nn?aciou , o d'e una ingeuuidacrinoi 
ce.’ifi ; otros aírcbata'io*. dí ju uíarcial círgullo . t^uc- 
i'.an íjue c» I:h;á^<?nrios soluínenre el i8 de Maya 
de iSiíi ciia .juínor-^jb!:: por U a:cíOu de las Pieclra^ 
victoria id liiai dét.idid.< , dir<gij t por d ncevo Wasing. 
ton , que ana laa gloriosanoeiv^e nos pics;de en e->ta larga 
ItCÍia, . i 

l'ero Iioy deben cesar ya estas tan ocíio<^as discordias', 
y Minerva viene á rcunirnoí á todo> en la celebritcioa 
de este gran dia. De hoy oo a ¡elcime ddbefi fornuír é|.oca 
también para vosolfos la'^ Piestas Mayas. La apertura 
de esta BIBLIOTECA PUBLICA, como nna parte de 
vuestras fie.ua* , eleva e$ie pueblo á un rango tan. alto de 
gloria que tiene muy pocos cx-mp.'arcs en la Uísioria li- 
teraria de lar nacioiies^f .Solo la Grecia puede disputaros 
esta gloria. E'U era Ij única que, como dice el Abate 
Andrés, había establecido para fomento de Las artes y 
de las ciencias juegos literaiios en los cpu¿ ea medio de 
los r-egocijos puiblicos y aplausos de rodo ua pueblo eran 
coronados ti ingenio y L sabidurio. Asi es que hizo Tan 
rápidos progresos ésta nación afoit-Tnada. La Grecia quán- 
do-*Í>árbMra no gustaba de otros espectáculos que los de 
I.i c-trea y de la lucha, de cairos y caballos; pero 
la Giccia cuita no satisíveha con estos, inventó otros 
íTiflD propio» de s.i delicado gusto, ofreciendo un nuevo 
campo á siís nobles ciudadanos que deseasen distinguirse 
t;n la carrera de laS letras y de las bellas artes. Aun de 
lai'rn'smi Roma, se lamentaba Horacio, que abandonaba 
!« acciones teatraU» por ir rn busca de los gladiadores > 
de los aiieíüS y otias diversiones feroces. t • 

Qiidíido allá los sabios del atuigu.í continente o^gan- 
riejcir que en los uias remotos piiel)l03 de la AílJCrlca drl 
S'íl, c-n que hace menos de un siglo, no había ni-d 
rae-por vestigio de c/vili/acfon , cuyos liabitaaics se f)ín- 
tdban (It costumbres tan bárbaras,- que no tenían utroS 
diversiont'8 , que correr tras de las fíe ras , y que e(i lan 
'pocos días en medio de la mina y desolación de las-gucr- 



Í7) 

jas civile», se «bren Bibliotecas públicas , y estas sf ce’e- 
bran con regocijos públicos c|«é iuta-»' ('an aitas nn cue* 
Veis que formei» de un Gobierno tan zeloso y'iaíí ilustra- 
do, y que esperanzas tan lisongeras no concebirán de 
tus habitantes con tan excelentes principiós? Sí: regocijé- 
inonos todos, porque éste regocijo nos hace honor, como 
la habéis visto, y porque este Esrablccimieiuo nos vá ¿ 
propoícionar las mas apreciables veniajas, que será lo 
único que ocupará vuestra atención, tomo Ja parte princi- / 
pal de esta Oración inaugural. ' ' 


I 


UN A BIBLIOTECA NO ES OTRA COSA { 

que un domicilio ó ilustre asamblea tn que se reúnen,' 
amo de asiento, tocos les mas sublimes ingenios del orbe^ 
literario , ó por mejor decir, el íqto $Jl.quc se reconcen- 
tran las luces mas brillantes, que sc^an esparcido por los í 
sabios de rodos los países y de todos los tiempos. Estas 
luces son las que éste ilustrado y liberal Gobierno viene ^ 
á hacer comimcs á sus conciudadanos; éstas las sólidas ri- 
quezas y los mas preciosos tesoros con que os convida - 
con una ostenrosa profusión en éste sunruoso,tcmplo, que 
acaba de erigir á las ciencias y á las artes. 

El Gefe que taii dignamente nos dirige y. estos zelo* 
sos Magistrados , Icxos de temer las luces , las ponen de 
manifiesto y desean su publicidad. Hubo algún tiempo 
en que las ciencias habían perdido su libertad y arrastra- - 
ban cadenas. Los antiguos Egipcios y. pueblos de Asia 
solo permltian á Ies Braecnanes y Sacerdotes ser los depo- 
sít^ríí s de la hlosoíia y sabiduría de sus compatriotas. A nin- 
gún orro le era permitido entrar en éke Sansuaiio cubier- 
to con los mas obscuros velos. No así á vosotros, dicho'- , 
sos ,0R1EN'1’ALES. Toda clase de personas tiene un de- / 
r'Cho y tiene una libertad de poseer todas las ciencias potj 
nobles que sean. Todos podrán tencí acceso á este depót 


i 


1 

1 




i 


I 


J 


f jtto df ella^. Venid tedoJ, d«de el Afrfcanfl ««s 

ráiti o el c.lio Kuroi^co . iodo. en,;í.r.t, areo la 

-m*s liimian-.- v' cb^eoniosa acoRÍda: a lodüí se descidj.itati 
los ir,;s;ei m mas scvumlicos (if la poliiica (..« debe ao- 
beftia.nos y de' U saaosuma R.Iirio» qne ytofrsaíaoi. 
Vi esra ni aquell.' deben teme* otra eo-a . que la IRHO- 
í xis V ilf.K-e.Haalidacl dil pedantisma monamio aun mas 
n;.;,dic.al a l.-ociedady á h KebRion . 

O; pondremos de mandicsto los libres ñas c asi eos 
une hibldii de vuestros - dereclios; ! s Constituciones 
n,.s sabias, entre ellas Briíántca con su comentador 
Blankstone; la de Noitt -América cen las A::ias de sus 
Congresos hasra la fecha; sus Consátiiciones piov.nc,a*es 
.principios de c»obierno por Paine; la de. id.l emnsu a 
con sus diarios de Cóites; la de ia República italiana por 
Napoleón y su famoso Código dcl pncolo francés. 


! 


.llCVll y ^ i / I • 

Nunca mas que ahora d.beis «nsagraros a «la- 
cias políticas, qtm qnando meditáis hxar viust.o gobiY- 
110 Los grandes saciidimien os da la revoUiuon no s o 
han diplomado el edificio político antiguo . sino M'ie/a'»:' 
bien han hecho grietas tan ptefnndas , que descubiiendo 
^úrci niemos podréis co tocer mejor en que consts.ta su 
d-bi'iiad para repararla. ¡0"é tonoci iiientos tan profnn- 
L qué mhat un vastas .' qué previsión ran sagaz no 
debe , tener vuestros Legisladores ! El 
vites' ra C.o.istitucioii sena de una traneccndencu tu y 

funesta para vosotros y para la •' _-,„erids 

^ . No 05 ocultaremos tampoco las ¡j „ 

mas augustos de nuestra Sacrosanta Religión- Ven , 
las pondremos de tnanifiesto. No encontraras en el^ que 
dirige este EstablcciinTcnto im obscuro ii ^ r j 

CIO, do de Confuúo. sino «n franco y 

aquel ]ESU S que predicaba su doctrina en a., V 

dazas! en tos terrados y elevadas coUnas n presen u de 
los pueblos; un discípulo de aquel Evangelio q 
quiere siervos, sino Ubres, y qne no pt e ^ 

ciega, sillo un obsequio' factorial •; nii discipu 



^ • 

RtI'gion de'aiticT y uo c-e ieir.ó» , de aqUel'a Keligiott 
que , ' c6cno dice Lucíanír Bcuuparfe, pe» ©iridme qiie 
apoye mi pensaiuienfo con la minoridad do t-sté héroe de 
la revoliicioíi fiaiiccsa, porque aiiiujue so creo por algu- 
nos que ha pagado el siglo de la auiorlclad, es decir, -no 
deben citarse las Escfiturai y Padres , no se entiende cstd 
•con los Filósofos riel nía: de esta Religión, pues, *que 
como dice Luciano Bonaparte ,,es aquel la^o que une 
,,cl cielo con la tierra, íixa ma;» sólidamente niiestrasV 
,, relaciones con nuestros semejantes, establece los prin-* * 
,,'cipios de la propiedad paiticular y de Ja verdadera 
,, igualdad. Preguntemos , añade^á Roseau y á ese Mon- 
„ teiquicu el mas ^ábio de los publicistas; su voz anuncia 
,, que la Religión debe ocupar el primer rango en los ne- 
,, gocios politices: éscucliemos al orador de la revolución, 

,, escuchemos al mismo Mirabeau en la época en que- la 
,, anarquía y la impiedad se quieren autorizar con su 
nombre; este hombre prodigioso dexó escapar éstas pa- 
,, labras memorables. Confesemos á la faz de todas, las 
„ naciones y de rodos ios siglos que Dios es tan necesa- 
,, ymeomo la libertad al pueblo francés, yplantemos el 
„s^pio augusto de la’ Cruz sobre la cima de .todos los j 
,, Departamentos. Que jamas nos impute el crimen de ; 
,, haber querido sufocar el último recurso del orden pú- 
,, biieo , y estinguir la última esperanza de la virtud des- 
^ ,, graciada.” . 

Sí, amados Compatriotas, tendremos un sumo placer . 

F eo manifestaros los libros sagrados, ya en vuestra lengua-^=^ 
vulgar, y su autenticidad, y de haceros ver que lio son- 
vanas nuestras esperanzas de esa felicidad, que debe 
acompañaros mas allá del sepulcro. Tentis las mas selec- 
tas ediciones de la Biblia. Basta nombrar por muchas la 
Maxima de la Haye con sus variantes j:oltjglotas y y la 
rara de Duhamel con sus lánjinas atláTiticas; tenéis una 
colección copiosa de santo*» Padres que hace mucho honor 
á vuestra Biblioteca: en ellos encontrareis refutados to- 
dos esos .,soíismas que con uoa repetición fastidiosa rc6 


i 


C<9) 

lemievan nuestrot modernoi filósofoj; esos filósofos, que 
por iijiiclio que dígan , no han podido igtiatar ni én' cfo- 
qüencia á ios Clubóscomüs y Clirisólogos , á lo* Basilios 
y Ciprianos, ui en sublimidad á,los Agustinos y Toma- 
ses, ni en .erudición á los Gerónimos y T^rrulianos , ni 
en dulzura á los Prudencies y Bernardos , Padres todos 
qu^ con otros adornan éste Establecimiento. 

Pero ciencias can profundas no soii ni para el gusto 
ni para la penetración de tocios. Vosotros jóvenes, os 
§enris animados cén aquel fuego sagrado que forma los 
poetás,, y carecíais de mcclelcs que imitar? Regocijaos, 
pues las Musas montadas en mi alado Pegaso, no han te- 
mido pasar el anchuroso Arlántico , mar que nos separa- 
ba ; y espero que en breve encontrarán mus delicias en 
ese nuestro MONTE, por ser mas ameno que en su fa- 

* vorito Parnaso. Aquí teneis ya al padre de Ja Poesía el 
divino Homero , su Yüada y Odisea^ al hijo mas querido 
de las Musas y de las Gracias al correcto y prudente Virgi- 
lio, su Eneida, Bucólicas y Geórgicas, con todas las 

ultimas ilustraciones de Binet el gran Profesor del Liceo 
de Napoleón. Los Metafórmosis , Fastos y Ele^gia^el 

• fecundo y dulce Ovidio. Carecéis de la Farsolia del püm- 
^poso Lucano , pero teneis la Febaida del fogoso Estacio. 

Podéis imitar la noble y oportuna elevación del Taso en 
su Jerusa'en , restaurada , y ...la amenidad y naturalidad 
’de Aripsto en su Orlando furioso. 

Qíiando oj liayais formado por tan excelentes mode- ^ 
los , tratar no solo de ser agradables , sino también iitiics 
á nuestfos Paisanos, componiendo á imifacion de Virgilio 
unas Buró'icas, y Geór^gicas en que reunáis todos quaik- 
tos documentos se han añadido despues de este Poeta Á 
las cosa* • agrestes. Para ello Cenéis el abundante y* vario 
Semanario de Agricultura , los .Elementos naturales y quF 
micos de Ageicaítura del Conde Gustavo Adolfo Gyllcm» 
borg , el Manual de Agricultura , y el Manual del Cuín* 
vador.^Of el autor del Agrónomo, y la sobervia ediccloor: 
del Óimoiiario de Míller po.í Maninet, obra aun máa. 




- -• - C'O , 

camplét* por abrazar el cultivo ce todas las p^artas» ces- 
ciibiertas hasta el ano de iSoó. ¡Ojalá* qne el idiCrtia 

inglés en qne está csci ir;38 uniytrsal ! • — - 

Pero no importa. ^Obsei\ o á rresircs jó\ enes dedi- 
carse con iin empeño laudable al árido estudio de la«-!tn. 
giias , y yo io he ttnido en tnnqutcer este Estableci- 
miento con Granáticas y Diccionants cc las n.as lilüts: 
iio^solafnente de Jas europeas tasltllara , íiancesa , ingltía, 
italiana y poriiigiitsa ; sino tambith ce Jas tn ericaias 
guaraní ^ quichua y araucana. Si vesotres os dtdicais con 
esmero al estudio de vuesiios ioiornas , encentrareis que 
no son inferiores á les citi umigiio ccmintnie. Un carreo 
ínnienso se os presenta á Jos cjue tei'gais titmjo y gusto 
para ello, perfeccionanro su> gran ¿titas y diccionarios, 
ó bien descubriendo sus bellezas, 6 formándolas de nuevo. 
Nuestra provincia presenta una cosa muy singular en esta 
parte. Mientras guaraní se extiende |.or todo el Bra- 
sil y llega hasta el Perú, y mientras la quichua 
en el vasto imperio de los Ingas ; este, pequeño recinto 
cuenta mas de seis idiomas diferentes: tales son el mi» 
nuefh , el charrua , el chaná , ti kane ^ el ge anccL el yua» 
rani y que sé yo que mas? Pero lo mas sensible 'de tedo 
es, que en poco tiempo no quedará vestigio alguno de. 
ellos; y así es honor nuestro el conservarles : que quizá 
encontrareis en ellos esa fiiosofia que debe servir para 
formar el idioma universal que desean los sabios^ Ello 
€s , que por lo regular se ha notado, qu^e hcy mas^sabi- 
duria en los idiomas qiianto mas salvagcs sen las naciones: 
prueba nada equjvoca de la divinidad y pureza ‘de <u 
origen , y de qne la mano aricvida del liombie no lia 
entrado á corromperlos. De las lenguas nuierraf qualet 
son la griega y la latina teneis michos y diferentes dic» 
cionarios y gramáticas : á mas de ser éstas las des lenguas 
consagradas por la Iglesia con las que podéis entended 
sus libros sagrados y divinos cíicios, podéis leer en ’su 
original á Homero y Virgilio , á Polibio , á Tácito y Tito 
Livio, á Isócratcs y CicorOD , ¿ EucKdes y Archimldeiia 


f 


(i o 

¿Quién pncde -ftombraV estos dos iiltimes sabios 5ia 
acordarse de ¡ las Maremóiicas ? Estas ciencias que dán 
cxácfitud.al cnfendimienio., siigetan a cálculo los asiros, 
miden el curso complicadísimo de las aguas, arregian el 
movimiento de los cuerpos y aun de la misma velocidad 
de la luz. La Mecánica , Hidráulica, Opiica , Catóptrica, 
Díóptrkra , Astronomía, Navegación, Gnomónica, Geo- 
grafía, &c. ¡Qué cannpo tan inmenso, jóvenes, y que 
estudios tan úules! Ya me parrce que os veo devorando 
á Wolfio , Tosca, Enléro., la Chapelle , Rivaid , Bczout, 
Ja Caillc , la Laude, Tofino , BaÜs, Mendoza, Luyando, 
Callct , «Scc. y otros muchos de que abunda vuestra Bi. 
bl ioteca L&s necesidades de vuestro país son inmensas, y 
ranchas pueden remediarse con estas Ciencias. Hay que 
abrir caminos, elev'ar calzadas, construir puentes ,r hacer 
canales, poner compuertas, limpiar vucNtro puerto, reha- 
cer el muelle, fabricar arsenales, fortificar el recinto, 
traer aguas potables , levantar planos , distribuir la 
campana, secar pantanos; ¿pero donde voy? Todo hay 
que hacer porque estamos en una infancia política. Este 
estudio traerá ventajas para vuestro país y para las cien- 
cias “en géiieral. La AscronoaTTia , por exemplo, ’cs un, 

, estudio que cmbelcza , principalmente en el dia en que 
Ven virtud de las tablas logarítmicas de Mendoza, ó de 
las gráficas de Luyando , los cálculos mas complicados se 
''resuelven, sumando tres partidas, ó bien linearmeiite. 
'con la punta de un alfiler en menos de cinco minutos con 
Itanta ó mayor exactitud, que lo que se hacía antigua-: 
'incnte. Este es el país en mi juicio de los astrónomos: 
aquí no teneis ese cielo cubierto de nubes que ocultaban* 
lOí, astros á Kelpler , ni esas enormes monianus que por» 
su atracción perturvabaii el péndulo de la Condaraine y • 
4jorge Juan. Por otra parle, las observaciones que hicie- 
reis en un cielo tan despejado y con tan notable paralaxc 
á las de Europa , acabarán de perfeccionar la Astronomía, 
y los arcos que. midiereis del mcfíciiano en unas llanuras» 
tan iiiincnsas ,* quitarán, toda duda »obre la fignra de a* 


■3= 



C‘3*) 

tierra úno'clí- los rrcblemas ir.as imporfánffjsJ'Poi'. líltimó 
•ci ttconj-'ivíJÍ’ sübreii'anef a el "tsrud'ío'de la íVlaqiiIrtana ; 
porque la A.' erica íaita de brazos, no tiene otro modo 
Ӓie suplirla'* pOr ali* ra : ia esclavitud es iin bra/o qlie r^OS 
bace íi)uy poco honor; y ti uso mas laudable ijue ha he» 
ello de sn f. rt-pcnderaiuia colosal la filaoiropica. Aibion , 
cs ti empeño une ha lomado en ia abolick n general de 
tsic uá(i¿p infam e.de la especie luinrajpa, — 

É vlTícho teiu rvios (|uc hacer, dirá alguno, pero ¿donde 
les medios? ¿donde los ingentes caudales que nece- 
as pata ello? ¿Donde? bn d (omento dtl pas-' 
y de !a Agricultura^ en la libertad del Comercio, 
pe‘'Ca y de la navegación, en la acertada dirección 
re ur^ ,. ect.l Smith Ritjue7,as de las naciones. Con» 
dorccL su compendiador, Wari Proyecto económico. Cam- 
pillo Gobierno económico para la América , S ten are Eco no» 
mia política, Jovellanos ley agraria, Filangieri Ciencia' 
de la legislación , Savari Diccionario de comercio , Danvila 
Lecciones de economía civd ó de comercio , y otros Célebres’ 
escritores, que ya tencis de la Economía política y rural,' 
os podrán ilust rar j;cn acierro sobre mate rias tan iptere-»' 
sanres.fEl Pastoreo la inocente ocupación dF lós primeros ‘ 
Patriarcas nos ha dado en esta provincia un producto neto 
mas quancio^o, que lo que producía 'Ultiniameiite el famo- 
so Potosí. La Agnciiliuia el destino que el mismo Dios 
dio al hombre en este mundo , y mieniras hubiere vivien- ’ 
tes el mas necesario, es la base mas sólida de las incalcu- 
bles riquezas del poderoso reyno de la Gran*Bretaña en ^ 
im clima agrio y en una tierra ya cansada, ¿que no de- ' 
kerá producir en una región benigna y en un suelo vir- 
gen ? El Comercio, este gran puente de comunicación 
enere lo^ dos continenies deJ niundo , que los une y estre- 
cha ton los mas fuertes vínculos, que hermana los hom- 
bree mas dictantes y los hace cosmopolitas ; que endulza 
las costumbres de las naciones feroces, reduciéndolas á 
sociedad, al paso que multiplica sus necesidades y el ge- 
nio* emprendedor de los proyectos mas atrevidos y remera-,^ 


C«4) 

fios. Sí, pfiaado» compaíriotas, al comercio animado de 
, oc resoné . el mas podcíoso del corazón humjr.o , . cel. de,- 
• k-o in-^aciable' de la< riquezas de Ja ludia, es.á quien sc 
debe el feliz descubriuiieiiio del Nuevo Mundo, el pre- 
cioso país que habicaíno> :T ^1 miserable ¡uccrés es á quien 
se deben los viag-s de Colón, de Américo, de Gaboio, 
de Magallanes, de Sarmiento, á.* Anson ; así como se deben 
á la sabiduría los viage-s de Fiesier, de 'l’ourncfurt , d© 
Foster , de los dos de>graciados Cook: y Ja Perouse, de 
Entrecastfcux, dí Huinbolc , y de Malespina, precioso 
diario maniiscrUo de tiuescro compatriota Viaiia, que con 
los anteriores ilustra éste Establecimiento. 

Queréis dar un nuevo y fuerte impulso á éstas doi 
ruedas sobre que gira el gran carro cargado con todas laf 
riquezas de las naciones, es d-cir, á la Agricultura y al 
/ Comercio? Estudiad el gran libro de la Naturaleza, de 
' ésta madre fecunda y sietnpre nueva. Vuestros descubii- 
laientos liarán honor á vuestra Patria, y aumentarán los 
ren glones de su tráfico y cultivol Linneo cl hijo mas 
el interprete mas fiel á quien ha revelado todos 
fiis arcanos, Buffon el Plinio francés, su eloqliente pane- 
girista, Cistel su compendiador, Tournefort, Jussieu , 
.Ho4uare, Hiüy . Kirwan. Quer, Molina, Kub, y Pavón,. 
Órtega, Cavanilles, A/ara y otros celebres expositores de. 
la Naturaleza que adornan éstos estantes, son los mejores 
miestros que puericn dirigirnos en tan importantes inves* 
tigacio les. Vuestro país abunda en producciones nuevas; 
y en éste corto recinto, en medio de los mas serias ocur- 
paciones de mi min sierio , li; clasilicado y descrico s.ste- 
mátjcameiuc mas de mil especies desconocidas en sus tres 
Hcynos. Si la Química entra á analizarlas, encontrarr 
tfiiOfOs muy preciosos para las Artes y para la Medicina, 
'teiiííis p^*’^ <^119 I9.5 Q^límicOí de mas nombre: flourcVoy,. 
Cbaptal , Nrqíiqlspn , iVldCquer y otros. • 

Pero ¿dónde^voy? Nobrar solamerits los ramos oc . 
ciencias .y ^rtes ,qne pos¿ei> setía fastid'oso. Basie decii 
que nada os faita para llega^al grádo de sabiduría deJa> 


h\l‘- 




05 ) 

cilTdodts mas ciilfas. Ccn csjo tuxíl»o< « que en fan pocos 
dbs'í icñen la» Prcvhieias Unidas de Norte»Amériia hom- 
brcrs c*ny eniinentcs^ Soijref.alen en lu ciér-cia de Gobierno 
’Adanis y Hamilron , cii la Fisira Franklm, én la AsCfo- 
norria Winljirop, c\\ la historia civil Kainsay, en la na* 
imal JefíefsWn ; pero’ Washington será siempre la es* 
treilii inas brilltme de America, el estadista mas piofiitt- 
do, el General rras hábil y ti PdUiota mas zeleso, cuya 
gloria nunca ofuscarán los honrosos descubrimientos dé 
sus compatriotas, como, el (ondirctor de Frankiih , el Pla- 
netario de RiUenhouse , Jos molinos de liarina de Evans y 
la máquina de vapor de Ruinsey./ Yo espero de vosotros; 
ilustren Oiientales^ que no solo igualareis en descuhrh 
mitiuos á éstos vuestros dignos hermanos del Norte d« 
América, sino que j.or lo privilegiado de vuestfos talen* 
IOS y por vuestra incesante apJicacici» haréis ver al orbe 
literario, que en las regiones del Sud de América . no 
solo se encuentran los iónicos verdaderos gigantes en el 
cuerpo.,' sino lambien en eJ. ingenio y en el espíritu. 

A vista pues , de tamañas ventajas y de tan copiosos 
beneficios como os va á proporcionar ésta pfiblica Biblío* 
teca, viendo cmrphdos mis deséos, mi alma inundada de 
un jubilo intfable , no puede contenerse sin exclamar por 
último: que sea.tferra la gratitud á ledos quantos han 
tenido parte §n éste piiblido Esíableciiiuento! Gloria in- 
mortal y loOr perpetuo al’ zelo patriótico del Gefe de 
ios Orfenrales. que escasea aun lo necesario en su propia 
persona, para tener que expender con profusión en esta* 
biccimier.ros tan útiles á sus paisanos ! iEs acreedor á mies- 
tro agradecimiento el joven su digno Representante, qiié 
remo tan amante de las cieiuias, jamas, aun en los.nras 
grandes apuics del erario , se ha o^exado dé prestar á todas 
aquthas orgaciTnts-qiic le piofoniamos, ccmo’.neccsá- 
fias,:^Son también dignes de los. mayores elogios los Go- 
biernos pasado y pieterue, aquel por habet epoyado y 
tievade nueMra solicitud y hecho la niiiad de la obra; y 
éste por luierla Hevaco hasta *o Última perfección Seatf 

FZi= / / t/ / 


\ 










• 


I fid liL*¿rSCr< 

j y Gasreili 
^ pȒsT Hac< 


. j (i6) . 

^ por lífcímo.mny respetables Jjs cenizas del venerable ártcia-’ v ' 
í fia nílcsrro compatriota el finado Dr. D. Jose lVtjnnti Pereí 
ano, el priíner Pfe^bice.rb y Doctor de vuestro 
:e poco qire éste nuestro. Mentor entre r-^ 

mTs DrazOs , de.'tó para mayor perpetuidad áMHKs rabie- 9 
ctmienco io mejor parado de sus bienes; ^^^^1 legado^f; 
roas precioso es su OpúsaUo de A.j'ricültard , sazonado frii-' -.h 
co de sus úicirnos «nos llenos cíe experiencia y sabiduría.’ ^ 
Y mientras las bendiciones de é»re Pueblo agrade.cido* 
recaen sobre tan benéficos ciudadanos, nosotios codos con ^ 
fan nucvfs y nobles motivos coniimiemos niie:tfOs. regoci- . . 

jos. -Rcgocíjcie el Gobierno, porque debiendo é^te Estable* 
ciinieato ilustrar á los ciudadanos en el lleno de sus oblú n 


gacioíies , das execufarán gusO)‘«os ; r.egocíjense los ciuda- / 
danos, porque siendo sus Magistrados sábios , pocas veces 



erraran en lo qu* iiiccresa á la felicidad de los pueblos;- 
^ nAPiáilos , porque ímpO'ibilitados por sus afior á uft 'tra- 
bajo corporal , pueden ocupar su mente en en'retenimien-a 
.. eos ütffet é iiosentet; regocíjense en iin los airioa, porque 
tos que por njaslar^o tiempo, deben disfrutar de tan 
cíabtc beneíiciol^ntoiicn pues alegres himnos en hono#** 


\.r, ' 

f 4. ; * 


orla de éite EsCableeimienta. 

HIMNO 

al nume i 


^1^141 ai numei sacro 
feli^ Oriente 


> 

i* 



Que erige á Minerva 
Alfar reverente. 


se abren las puertas 
la iliutracion , 

? iie artera opresión 
res siglos selló : 

Mantuvo entre sombras 
Su imperio ominoso ; 

Vino Mayo hermoso , 

V lar disipó. Coro. 

, Del l'bre sistema 
Ftinddiuciuo estable 
j$(*rá el memorable 
Civil insLículo , 


hijos 




Dó á sus tiernos 
La patria prepara. 

De’ la ciencia cara 
Cultivado fruto. Coro etc* 
Salve ; Biblioteca ! 

Taller del ingenio , 
Escuela de! genio. 

Vida del saber: 

Colmada te m’irfts 
De preciosos dciies , 

Y jamas pregones 

Del liempo el poder. Cora.; 


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